7 de cada 10 pacientes han mejorado la artrosis con tratamientos de medicina regenerativa

artrosis
  • La incorporación de los llamados tratamientos ortobiológicos abre nuevas perspectivas para tratar los factores que causan esta enfermedad
  • Estos tratamientos ayudan a reparar cartílagos, huesos, tendones y músculos lesionados sin necesidad de cirugía a través de células mesenquimales o de plasma del propio paciente
  • Según las OMS en el mundo 579 millones de personas sufren artrosis, más del 50 % de la población mayor de 60 años.
  • En España afecta a un 10% de la población

 

Los tratamientos Ortobiológicos son aquellos que utilizan elementos biológicos para regenerar tejidos en lugar de repararlos, estimulando al propio cuerpo para que sea él mismo el que sane las lesiones. Esta técnicas han abierto una puerta al tratamiento de los factores que causan la artrosis. Incluyen infiltraciones de ácido hialurónico, el uso de plasma rico en plaquetas y la utilización de células madre o mesenquimales.

El Dr. Enrique Gastaldi, traumatólogo y director del Instituto Traumatológico Gastaldi Orquín en el Hospital La Salud, ha realizado un estudio con cerca de cien pacientes que sufrían artrosis tratados en su consulta con células madre con un resultado de mejoría en 7 de cada 10. Ahora bien, advierte el Dr. Gastaldi, “es importante tener claro que este tratamiento no cura la artrosis. La mejora -dice- pero no la cura”.

“Los ácidos hialurónicos- añade el Dr. Gastaldi- ofrecen una viscosuplementación. El líquido sinovial que se encuentra deteriorado en la artrosis, es sustituido temporalmente por un producto que mejora la lubrificación articular y la nutrición de los condrocitos (que son las células del cartílago). Además, parece tener un efecto anti-inflamatorio, con lo cual se puede lograr un alivio de la sintomatología y una mejora de la función articular”.

El Dr. Enrique Gastaldi, explica que “la artrosis consiste en una degeneración (desgaste) del cartílago articular que viene acompañada de fenómenos inflamatorios que dan lugar al dolor.  Los síntomas principales son el dolor que aumenta con la actividad, la rigidez (que suele ser matutina, mejora con el movimiento), la limitación funcional, la inflamación articular (derrames) y la deformidad”.

“Los tratamientos conservadores habituales- explica el Dr. Gastaldi- tratan de reducir el dolor más que de combatir los procesos biológicos que causan la artrosis, mediante distintos tipos de fármacos: paracetamol, antinflamatorios no esteroideos (AINEs), esteroides, opiáceos… que si bien poseen una gran eficacia no dejan de tener efectos secundarios para el sistema digestivo, la tensión arterial o el riñón…”

 

La eficacia de los complementos alimenticios es controvertida

Por otra parte, “la eficacia de los llamados condroprotectores – advierte el Dr. Gastaldi- es controvertida. Actualmente existen en el mercado numerosos compuestos que no son considerados como medicamento, en su mayoría, sino como complementos alimenticios y que contienen diversas formulaciones con glucosamina, condroitin sulfato, ácido hialurónico, colágenos, cúrcuma, etc…”

La artrosis es una de las enfermedades más frecuentes. Consiste en la degeneración de las articulaciones. Puede afectar a todas las articulaciones; pero especialmente a las rodillas, caderas, espalda (que son articulaciones de carga) o a las manos. Según la Fundación Española de Reumatología (SER), los pacientes con artrosis representan la cuarta parte de los atendidos en las consultas. La artrosis de rodilla tiene una prevalencia de casi el 14% mientras que la de manos de casi el 8%.

Según un estudio realizado por esta Fundación, la mitad de la población de más de 50 años muestra signos radiológicos de artrosis. La edad de inicio de este tipo de artrosis es habitualmente entre los 40 y los 50 años, aunque hay casos de comienzo más tardío. Es más frecuente en mujeres a partir de los 55 años.

 

Técnicas sencillas y poco invasivas

Las infiltraciones de ácido hialurónico (AH) y las de plasma rico en plaquetas (PRP) o factores de crecimiento se realizan de forma ambulatoria en la misma consulta.

Para las primeras sólo hace falta infiltrar el producto en la articulación deseada.

Las infiltraciones de PRP se realizan siguiendo la normativa de la Agencia Española del Medicamento, con sistemas cerrados. Se extrae la sangre, se centrifuga y se obtiene el plasma rico en plaquetas que contienen los factores de crecimiento. Se inyecta de forma directa o asistida mediante ecografía para mejor localización.

Las células mesenquimales se obtienen del tejido graso o de la médula ósea. El procedimiento se realiza en quirófano bajo sedación. Se prepara el tejido obtenido para extraer las células mesenquimales. Se inyecta como el PRP directamente o ecoguiado y posteriormente se procede al alta siguiendo unas recomendaciones sencillas.