Crearse expectativas sobre el parto puede provocar frustración y dificultar la conexión con el bebé

Ipinfa
  • La Salud acoge el taller “Esperando a mi bebé: mis emociones frente a la maternidad”, impartido por IPINFA
  • Las cosas nunca suceden como una las imagina. Hay que ir al parto con la mente abierta para disfrutar del encuentro con el bebé pase lo que pase
  • Una buena comunicación con el médico, flexibilidad y adaptabilidad son fundamentales para disfrutar del parto
  • Las emociones negativas durante la gestación, parto, postparto y crianza son normales. Lo importante es identificarlas y saber gestionarlas

 

Los mitos sobre el parto y las expectativas sociales sobre lo que se supone que una madre debe sentir en esos momentos, generan ansiedad y desorientación que pueden afectar negativamente el encuentro y la conexión entre el bebé y la mamá. “Las redes sociales y los medios de comunicación nos están pintando continuamente una realidad de color de rosa que está haciendo mucho daño porque crea en la futura mamá discrepancias entre las expectativas y la realidad que viven”. Lo asegura M.  Ángeles Cerezo, catedrática de Psicología de la Universitat de València y Directora Científica del Instituto Psicológico de Infancia y Familia (IPINFA) que, junto a la Dra. Silvana Aniorte, ginecóloga de La Salud, dirigió ayer el taller “Esperando a mi bebé: mis emociones frente a la maternidad” en el hospital.

Esas discrepancias entre lo que ellas imaginan que pasará durante el parto y lo que pasa en realidad, provocan que experimenten en ocasiones un sentimiento de frustración y de insatisfacción que en mujeres más vulnerables conlleva percibirse como inadecuadas, pensar que no sirven para ser madres. “Esos sentimientos, interfieren mucho en la conexión con el bebé y en la relación posterior. Los niños/as para su desarrollo saludable necesitan que quien les cuida esté lo mejor posible para poder atender sus necesidades emocionales”.

 

Ir al parto sin expectativas

Para que todo fluya en el parto, lo más importante es ir sin expectativas, dejarse llevar, ser flexible y tener una buena comunicación con el médico. “Es fundamental -explica la Dra, Aniorte-, que los profesionales sepamos cuales son los miedos de la mamá, qué le gustaría que pasara, qué le apetece en cada momento, qué nota… y que ella sepa que puede cambiar de opinión sin problema. Solo así llegaremos a un punto intermedio entre sus deseos y la seguridad para ella y el bebé”.

“Actualmente, la mujer está acostumbrada a tener el control y a tomar sus decisiones. Durante el embarazo y el parto ese control se pierde porque nadie sabe qué va a pasar ni cuando, y eso provoca mucha ansiedad en las futuras mamás”, advierte M. Ángeles Cerezo.

En este sentido, “es necesario- añade- que aprendan a parar, a no hacer nada y a escucharse para identificar qué emociones están sintiendo en cada momento. Poniendo un nombre a lo que sientes, etiquetando esa emoción, se consigue que se convierta un objeto y que se pueda trabajar y gestionar”.

Aunque nos vendan “happilandia”, tenemos que tener claro que las emociones negativas existen tanto en el embarazo como en el parto, el postparto y la crianza. Son normales y no pasa nada por sentirlas. “Lo que es importante- explica la Dra. Cerezo-  es saber gestionarlas correctamente, conseguir verlas con perspectiva y poder reflexionar sobre ellas y sobre qué es lo que las está provocando. Hay que atraparlas, mirarlas a la cara y decidir qué hacer con ellas”.

 

El encuentro es una actitud: todo estará bien si la mamá está bien

Las dificultades con el vínculo entre mamá y bebé están siempre relacionadas con una falta de disponibilidad emocional de las madres por una gestión inadecuada de esos sentimientos negativos. En la medida en que las mamás están preparadas emocionalmente, el encuentro y la conexión con sus bebés se produce de forma natural. “El encuentro es una actitud y la mamá solamente tiene que estar allí cuando sienta que está preparada para ello: sea en el parto o más adelante. Puede ser que una mamá, por diversas circunstancias, no se sienta lista y en ese momento no quiera aun el piel con piel con su bebé. No pasa nada. El contacto físico al nacer es deseable pero no es necesario para desarrollar un vínculo saludable con el bebé”, asegura la Dra Cerezo.

“No hay nada bueno o malo, el encuentro es una actitud y todo estará bien si las mamás están bien. Los bebés lo que perciben y sienten es la tranquilidad”, añade la Dra. Silvana Aniorte.

 

Ser mamá en La Salud

Este taller se circunscribe en el proyecto Ser Mamá en La Salud que el hospital está trabajando para atender a las mamás en toda su dimensión física y emocional.

“Sabemos que durante todo el periodo del embarazo surgen muchas dudas a las futras mamás, no solamente a nivel físico sino también a nivel emocional. El tránsito a la maternidad es especial y único en cada mujer y todas ellas necesitan sentirse cuidadas y escuchadas”, explican desde la dirección del centro. En este sentido, el Hospital ofrece una sesión gratuita telefónica de preparación emocional a la Maternidad a través de IPINFA a todas las futras mamás que vayan a dar a luz en La Salud.

La Salud ha elaborado, además, una guía sobre la maternidad que incluye qué deben hacer las mamás cuando ingresen, qué servicios ofrece el hospital, qué va a pasar en el post parto, qué pruebas se le van a realizar al bebé, cómo funciona la UCI pediátrica y consejos sobre qué hacer cuando lleguen a casa.