Responsabilidad y autocontrol, claves para ser profesores de nuestros hijos

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  • Naturalidad, disciplina, tolerancia, claridad, gratitud y responsabilidad, claves para consolidar un buen clima familiar
  • No podemos permitirnos la pérdida de control o gritar ante cualquier despiste o ante conceptos que les cueste comprender
  • Sería una grave equivocación tomarnos todo lo que ocurra con nuestro hijo/a como algo personal.

Desde hoy lunes la actividad escolar en Valencia va a desarrollarse íntegramente online desde nuestros hogares. Este hecho conlleva la aparición de nueva situación extraordinaria a la que tenemos que hacer frente con gran responsabilidad y una buena dosis de autocontrol.
Es esencial tener claro cuál es el verdadero significado de nuestro objetivo en lo que se refiere a la educación en casa. “La mayoría de nosotros y nosotras- asegura el psicólogo infantil David de Cubas, colaborador del servicio de Pediatría del Hospital La Salud- nos quejamos con frecuencia de no tener tiempo suficiente en la educación diaria de nuestros hijos e hijas, por lo que, en estos momentos tan confusos, tenemos una oportunidad única para pasar a la acción de un modo proactivo”.

Cuando hablamos de EDUCAR, lo importante desde nuestra perspectiva como padre/madre en el nuevo rol de “profe en casa”, consiste en que nuestro hijo o hija, pueda continuar con sus responsabilidades diarias y académicas, con la máxima normalidad posible, pero, sobre todo, conseguir que adquieran el verdadero compromiso de pasar a la acción. Para ello, debemos ser capaces de sacar lo mejor de cada niño/a.
“La voluntad a la hora de enfocarse en sus responsabilidades académicas y la acción de ejecutarla debe surgir de manera consciente por ellos mismos/as y ahí está el verdadero sentido de “educar en casa” en estos momentos”, asegura De Cubas.

“Para conseguir esto- añade- no podemos permitirnos caer en errores como la pérdida de control o gritar ante cualquier despiste o ante conceptos que les cueste comprender. Debemos fomentar al máximo un buen clima familiar, esforzándonos tanto como sea necesario y aplicar las medidas oportunas para conseguir una buena relación interpersonal con nuestro hijo o hija. “

Un consejo en esta difícil etapa que estamos viviendo es, advierte David de Cubas, que “NO debemos tomar todo lo que ocurra con nuestro hijo/a a nivel personal. Sería una grave equivocación “

Ser consciente del momento en los el que nos hallamos debe servirnos para dar un nuevo sentido a las relaciones interpersonales en familia y más especialmente con nuestros tu hijos e hijas, buscando en cada oportunidad el crecimiento personal hacia un estilo educativo más proactivo y responsable. Sabemos con certeza, explica el psicólogo, “que potenciar el desarrollo de habilidades personales desde edades tempranas , resulta esencial para afrontar la adolescencia y la edad adulta con mayor probabilidad de éxito personal”.

Ahora, que la doble implicación en el rol de papá/mamá y de profesor/a en casa se intensifica, debemos potenciar las siguientes cualidades, con el fin de consolidar un buen ambiente familiar:

  • Naturalidad. Hay que comportarse de manera natural, con una actitud afectuosa hacia nuestro hijo/a. En el nuevo rol de profesor/a en casa, no debemos intentar deslumbrar a nadie, simplemente ser uno mismo/a
  • Disciplina. Buscar el orden en aquello que vamos a emprender. No solo hay que trabajar una organización mental sino también buscar un orden material necesario para llevar a cabo la tarea que hayamos programado con nuestro hijo/a. Un horario estable para preparar las tareas en los momentos oportunos, un mismo lugar para trabajar diariamente, cuidar el material, ordenar la mesa de trabajo, etc. Es muy importante haber desayunado bien para iniciar el día y por supuesto, no hay que olvidar nuestras responsabilidades en la higiene diaria para iniciar las tareas con un aspecto agradable ante las demás personas, hacerse la cama y, sobre todo, controlar los dispositivos tecnológicos especialmente cuando estén realizando sus tareas.
  • Tolerancia. Mejorar la tolerancia ante esta nueva situación a la que nos enfrentamos. La cordialidad y el buen entendimiento son el resultado de una manera de proceder flexible, que ha de ser la base del estilo educativo en estos momentos. Debemos posibilitar el diálogo en todo momento y aprender a saber estar.
  • Claridad. Mostrar con claridad los objetivos propuestos para que nuestro hijo/a no dude de nosotros/as ni de lo que pretendemos conseguir. Fomentar el respeto mutuo y la confianza.
  • Gratitud. Evidenciar la gratitud entre ambas partes, fomentando la importancia de dar más que el recibir. Si a nuestro hijo/a le hacemos ver las necesidades que tenemos en casa, entre ellas hacer tareas del colegio, conseguiremos buenos canales de comunicación eficaz que nos conducirán a un buen entendimiento.
  • Responsabilidad. Debemos conseguir que nuestro hijo o hija acometa, de manera voluntaria, su responsabilidad ante los estudios y tareas del colegio. Para lograrlo, nuestros hijos/as deben comprender son los auténticos responsables de lo que hacen y de decidir con qué actitud van a afrontar diariamente lo que tienen que hacer.

Desarrollar estas cualidades bajo las circunstancias actuales, nos van a proporcionar el verdadero sentido de la educación en familia, creando hábitos positivos, potenciado valores entre los miembros de esta y consolidando principios claves para las buenas relaciones interpersonales: respeto, comprensión, responsabilidad, confianza, comunicación eficaz y escucha activa


Por supuesto, no podemos olvidarnos de utilizar el sentido del humor, imprescindible para crear condiciones psicológicas positivas necesarias en aquellos momentos en los que las cosas no salgan conforme a lo esperado y especialmente demostrar amor, para superar momentos tan complejos como los que estamos viviendo de una forma extraordinaria y temporal para todos/as los miembros de la familia.